Un retiro es una oportunidad para entregarnos al misterio y a la transformación, soltando expectativas, abriéndonos a lo que es, con humildad, el corazón abierto y en presencia de nuestros sentimientos y necesidades.
Es una oportunidad para practicar la igualdad, ejercitar tanto el dar como el recibir, y volver a sentirnos integrados, generosos, agradecides y en paz.
Habitando el placer como un portal hacia lo sagrado, una vía para conectar con la vida y con toda la abundancia que tiene para ofrecernos.